La variedad Geisha llegó a Panamá desde Costa Rica en 1963 y, desde entonces, ha encontrado en este país su lugar de origen más destacado. Aquí, en Panamá, se cultiva la versión más excepcional de Geisha, conocida por su dulzura intensa, su pureza superior y su sabor vibrante, que abarca desde tonos de bayas hasta notas cítricas, mango, papaya y durazno.